La fotodepilación es el proceso por el cual se aplica una luz de alta energía (láser) que actúa sobre las zonas de la piel donde crece el pelo pero sin afectar a las delicadas estructuras adyacentes.

La luz del láser es absorbida primeramente por la melanina produciendo calor y provocando la destrucción de dichas células que son las que aseguran la vitalidad y crecimiento del pelo. Esta es la razón por la cual el vello no vuelve a crecer. (los resultados depende de cada paciente)

La etapa de crecimiento del vello es en donde la melanina se encuentra cercana a las células matriciales. En esta instancia es cuando gracias a la luz se produce el efecto deseado. El crecimiento del pelo no es sincrónico, esto significa que no todos crecen al mismo tiempo. En el tratamiento, cada sesión elimina únicamente los vellos que se encuentran en la etapa de crecimiento. Siendo necesaria la espera de un tiempo determinado (entre uno y dos meses aproximadamente) para poder tratar y eliminar los pelos que no estuvieron en dicha fase. Cada folículo eliminado eficazmente implica la eliminación del pelo al que daba lugar. (los resultados depende de cada paciente)

Los factores como el fototipo de la piel y las características del pelo (color, densidad, grosor) hacen que la cantidad de sesiones varíe relativamente según cada caso.


Está contraindicado en embarazo, no en lactancia.
Se debe evitar la exposición al sol 48 hs previas y 48 hs posteriores.

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